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El Alojamiento Rural Casa de Valle se encuentra en la parte alta de Colindres, estando a tan solo tres km de la playa de Laredo. El edificio es originario del siglo XVI, y en él nació D. Pedro del Hoyo, secretario del Rey FELIPE II, y corregidor real. Se renovó y amplió a finales del XIX, y ahora ha sido sometida a una reforma que conservando su espíritu, se adapta plenamente a las exigencias y comodidades del siglo XXI. La casona se encuentra justo en el cruce del Camino de Santiago por la costa, con el


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La Historia de la casa se remonta al siglo XVI. Aquí nació D. Pedro del Hoyo, Secretario del rey Felipe II. También residió Dª Bárbara de Blomberg, madre de D. Juan de Austria, hijo ilegítimo del Emperador Carlos I.


De la casa primigenia del siglo XVI se conserva la planta baja con una estupenda fachada principal de sillería, así como un muro almenado adosado a la construcción.


Recientemente y tras años de abandono, los actuales propietarios lo han recuperado, ofreciendo alojamiento de calidad bajo la categoría Posadas de Cantabria.


Consta de planta baja, dos pisos de sillería y cubierta a cuatro aguas. Con balcones individuales en su fachada, sostenidos por columnas y ostentosos enrejados. En una esquina, junto a uno de ellos se encuentra se encuentra     un escudo de talla artística. Es una casa muy vistosa.


En el exterior junto al jardín, está el aparcamiento. Al otro lado, tenemos dos barbacoas de libre uso, con todo el menaje necesario. En medio, un poco elevado, una amplia terraza con mesas y sillas, es el lugar perfecto para charlar, leer, preparar excursiones ...


En la casa hay salón con chimenea, biblioteca, sala de juegos y dos comedores para los desayunos. Dispone de nueve habitaciones, todas ellas con baño, calefacción, caja fuerte y conexión wifi. Las situadas en el ático, están equipadas con acondicionador de aire.


La Posada Casa de Valle se encuentra en la parte alta de Colindres, a 3 km. de la playa de Laredo.



Colindres está situado a 46 km. de Santander, sobre la desembocadura del Asón, río que lo separa del vecino municipio de Bárcena de Cicero.


Sus marismas tienen un alto valor ecológico, a la vez que permiten el marisqueo.


El pueblo se divide en dos zonas: Colindres de Arriba (parte antigua) y Colindres  Bajo (parte moderna).

La primera, se divide a su vez en los barrios de Puerta, Cortinas, Santolaja, San Juan, San Roque y Peralada que forman la zona histórica en el que se concentran las principales manifestaciones de la arquitectura civil, con interesantes casonas y palacios blasonados. Por otra parte, la zona denominada Colindres Bajo, comenzó a formarse como consecuencia de la expansión poblacional registrada en torno a 1840, aunque recibió su definitivo impulso urbanístico tras la construcción, en 1905, del puente giratorio, que sustituyó a la famosa Barca de Treto.

Históricamente, la villa de Colindres se desarrolló favorecida por su situación geográfica y por la explotación agraria, en la que destacaban los cultivos de viñas y parrales a finales de la Edad Media. La casa de Velasco logró el señorío de la villa en tiempos de Enrique III. Ya en el siglo XVII alcanzaría gran pujanza la construcción naval, en Falgote, donde se instaló una fábrica de galeones dirigida por Pedro González de Agüero.

A finales de la Edad Media (siglo XV) Colindres tiene 600 habitantes y por ella pasa el camino de Burgos-Laredo.


Enrique III concede el señorío de Colindres a la casa de Velasco. La villa tuvo gran actividad de construcción naval en el siglo XVII.


Municipio pequeño en extensión, su historia está muy relacionada con la que se desenvuelve en toda la bahía de Santoña, de manera que, aunque no hay vestigios concretos arqueológicos, se supone que existieron en la zona   grupos paleolíticos y mesolíticos.


Lo mismo podemos decir con referencia al poblamiento de la Edad del Bronce. Si existen testimonios en Limpias, municipio vecino, por lo que habrá que suponer que gentes de la cultura megalítica pisaron también los montes de Colindres.


Los romanos, que han sido bien detectados en la costa (Castro Urdiales, Santoña, Santander, Santillana, Suances, etc) tuvieron que utilizar de una o de otra manera tierras, heredades y marismas de Colindres, y no es extraño que atravesase el municipio la vía Agrippa, si es que ésta realmente existió.


En época medieval aparece clara y documentalmente el nombre de Colindres, en 1083, refiriéndose al monasterio de  San Jorge y San Juan que dependía del de Santa María de Puerto de Santoña.


Siglos antes, hubo de existir población en el municipio, seguramente desde la propia repoblación de Alfonso I en el siglo VIII.


Ya en los siglos XI-XII, la organización social de esta zona está plenamente estructurada, dependiendo del rey y del monasterio de Puerto


Desde el punto de vista artístico, destaquemos la iglesia parroquial antigua de San Juan Bautista, buen edificios de una nave del siglo XVII, con un buen retablo mayor, que conserva la    capilla-panteón de los Alvarado.

Colindres tiene además buenas casonas y palacios de los siglos XVII y XVIII  sobre todo, como la Casa de Valle, con escudos de Hoyo, Valle y Alvarado; la de Villota y la de los Capitanes.


En el barrio de San Juan, la Casona de Agüero, la Torre del Condestable con armas de los Alvarado, Sarabia y Bolívar.    Otros palacios son los de La Redonda, con sus   correspondientes escudos.

Colindres ha sido siempre un municipio de gran tradición marinera, aunque su puerto no fue construido hasta 1935.


En la actualidad su actividad principal son la industria conservera y la salazón de pescado, productos de gran calidad, algunos de los cuales han merecido la denominación Calidad Cantabria.


La población ha experimentado una evolución positiva a lo largo de siglo XX, un crecimiento que en los últimos decenios
se ha visto plasmado en constantes con saldos migratorios positivos.