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El hotel en una preciosa casona montañesa del siglo XVIII totalmente rehabilitada. Se encuentra junto a Liérganes, uno de los pueblos más bonitos de España y muy cerca del Parque de Cabárceno (10 minutos) y a 20 minutos de Santander. Ofrece desayuno buffet y cenas. Dispone de habitaciones abuhardilladas, con balcón, suites...y todas ellas disponen de tv plana, amenities de baño, secador de pelo y de toallas, flores frescas, wifi gratuito...servicio personalizado.


Régimen de alquiler: Por habitaciones

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La Casona de Hermosa se encuentra en el tranquilo y pintoresco pueblo Cántabro que da nombre a este pequeño hotel con carácter, rodeado de montañas.
Situada al sur de la bahía de Santander, junto al pueblo de Liérganes (recientemente incluido dentro de los más bonitos de España) , a 8 kms del Parque de Cabárceno y a sólo 20 minutos de la ciudad, es una elección perfecta tanto si se está buscando el descanso, como para  realizar visitas a los lugares más destacados de la geografía Cántabra.
Construida en el siglo XVIII, fue la residencia de un Indiano y su familia a su regreso de Cuba. El edificio es un bello ejemplo de casona montañesa cuidadosamente restaurada, que combina acertadamente elementos característicos de la arquitectura popular cántabra con las comodidades que se esperan para disfrutar de la estancia. Son numerosas las antigüedades y obras de arte que decoran las diferentes estancias del hotel, siendo muy notables las piezas, esculturas y cuadros firmados por los prolíficos Pedro y Ramón Calderón, convirtiendo La Casona en un pequeño “hotel museo”.

Nada más traspasar la verja de hierro del  jardín,  se aprecia la majestuosa fachada,  típica de una casona cántabra, y lo que se encuentra en el interior es una decoración que denota un gran gusto por el detalle, convirtiendo este pequeño hotel en un lugar acogedor e íntimo. 
En la planta baja se encuentra un coqueto comedor con vistas al jardín donde se dan los completos desayunos, que destacan por ofrecer productos caseros y típicos de la zona. En los meses más cálidos, es una delicia disfrutar del jardín con árboles centenarios y  frutales,  con el frescor de la noche y el olor del limonero,  o relajarse observando las estrella en la terraza.
Las 9 habitaciones, amplias y confortables,  ofrecen un descanso asegurado por la tranquilidad del lugar. Desde todas ellas se puede disfrtuar de una bonita vista de las montañas, ver pastar al ganado y observar la infinidad de aves que sobrevuelan el pueblo.